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Bonpreu compra la antigua sede de Caixa Laietana en Mataró

La empresa ha ganado la subasta del inmueble por un precio de más de 17 millones de euros, pero no ha anunciado qué quiere hacer; actualmente no se puede abrir ningún supermercado

La antigua sede de Caixa Laietana, en el poligono del Pla d'En Boet de Mataró, ya tiene nuevo propietario. Se trata del Grupo Bonpreu, que lo ha adquirido en una subasta promovida por Caixabank, que heredó el inmueble (que lleva años en desuso y abandonado) a raíz de la fusión con Bankia.

La noticia la avanzó Mataró Audiovisual y la ha confirmado a Capgros.com el grupo Bonpreu. Más allá de informar que ellos son los ajudicataris un golpe cerrada la subasta, la firma no ha dado más detalles sobre cuáles son sus planes por el edificio. Se desconoce, por lo tanto, si piensan abrir un hipermercado tipo Esclat, con aparcamiento y gasolinera, o si pretende dar otros usos como por ejemplo de almacén o logísticos.

Hay que tener mucho cuento que el planeamiento urbanístico actual no permite hacer una gran superficie comercial. Harían falta, por lo tanto, cambios en la planificación urbanística del solar donde se sitúa, por parte del Ayuntamiento y la Generaitat, si se quiere reconvertir en un equipamiento comercial o de servicios.

Antiguo edificio de Bankia. Foto: R.Gallofré

Sea qué sea su uso en el futuro, el edificio requerirá de una profunda reforma. El inmueble mastodòntic se inauguró en 2007 como nueva sede central de Caixa Laietana, con una inversión de 40 millones de euros. Cuenta con dos pisos de altura y tres plantas subterráneas, y su peculiar diseño lo limita bastante los posibles usos. La edificación lleva prácticamente una década vacío y abandonado, desde que Bankia absorviera Caixa Laietana en pleno proceso de compras y fusiones de entidades de ahorros vivido al estado. En todo este tiempo el inmueble se ha ido degradando, y su último titular ha sido CaixaBank, que lo heredó como bien patrimonial a raíz de su fusión con Bankia.

CaixaBank no tenía ninguno otro objetivo que gastarse tan pronto cómo fuera posible del inmueble. El Ayuntamiento de Mataró llevaba años intentando adquirirlo, con planes como por ejemplo convertirlo en una incubadora de empresas del TecnoCampus o bien trasladar oficinas municipales. Las negociaciones nunca fructificaron, ni con Bankia ni con CaixaBank, y el consistorio no podía hacer frente a los 17 millones de euros marcados como precio de salida por la subasta.

Render de un hipermercado Esclat: sería una posibilidad, pero el planeamiento urbano no lo permite

Ante esta situación, el Ayuntamiento intentó que CaixaBank estableciera una serie de condiciones en la subasta para intentar garantizar que el futuro propietario del edificio no fuera contrario a los intereses de la ciudad. En concreto, fuentes municipales explicaron a Capgros.com que, según este acuerdo, el nuevo propietario tendría que proponer una actividad productiva para el inmueble (sin fines especulativos), actividad que no tendría que ser contraria al plan de usos establecido por el solar donde se encuentra. Es decir, que no se podría hacer un supermercado o superficie comercial similar. Algo que a primera vista choca con el hecho que el comprador sea el propietario de una de las principales cadenas de supermercados de Cataluña.